Complemento de Pagos 2026: Ahora Tienes Solo 5 Días
El SAT redujo el plazo de emisión del complemento de pagos de 10 a 5 días naturales en 2026. Descubre cómo cumplir sin multas.
Israel Castro
Contador y programador • 9 mins de lectura
Si has escuchado rumores sobre el CFDI 5.0 México, es momento de separar los hechos de la especulación. Al 2 de febrero de 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) no ha publicado ninguna fecha oficial para la implementación de una nueva versión del Comprobante Fiscal Digital por Internet.
El estándar vigente continúa siendo CFDI 4.0. Sin embargo, esto no significa que no haya cambios importantes en el panorama de la facturación electrónica en México.
Desde el 1 de enero de 2026, entraron en vigor reformas estructurales al Código Fiscal de la Federación (CFF) y a la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF) que están transformando radicalmente la forma en que se valida y fiscaliza la emisión de comprobantes fiscales.
Estos cambios, aunque no constituyen una nueva versión técnica del CFDI, representan una evolución tan profunda en los requisitos de facturación que muchos especialistas los han interpretado erróneamente como el anuncio del CFDI 5.0 México.
La validez de un CFDI ya no se agota con el cumplimiento técnico del XML. Un comprobante timbrado correctamente será rechazado si no corresponde a una operación real.
La especulación sobre una próxima versión del CFDI no es nueva. Cada vez que el SAT implementa cambios normativos significativos, surge la pregunta inevitable: ¿vendrá una nueva versión técnica del comprobante fiscal?
En esta ocasión, la confusión tiene fundamentos comprensibles.
Las reformas al CFF publicadas en noviembre de 2025 y vigentes desde enero de 2026 introdujeron modificaciones que van al corazón mismo de lo que constituye un comprobante fiscal válido1.
El artículo 29-A del CFF ahora incluye una fracción IX que establece, por primera vez de manera expresa, que todos los CFDI deben “amparar operaciones existentes, verdaderas o actos jurídicos reales”2.
Este requisito, aunque suene elemental, representa un cambio paradigmático en la naturaleza jurídica del comprobante fiscal.
Antes de esta reforma, la materialidad de las operaciones era un criterio interpretativo aplicable principalmente en procesos de fiscalización contra los receptores de comprobantes.
Ahora se convierte en una obligación explícita del emisor que forma parte de los requisitos de validez del CFDI3.
Un comprobante que cumpla perfectamente con todos los requisitos técnicos del XML —estructura, catálogos, RFC, folios— pero que no documente una operación real, será considerado falso de pleno derecho.
Esta transformación es tan profunda que efectivamente sienta las bases tecnológicas, legales y operacionales para lo que eventualmente podría ser el CFDI 5.0 México.
Pero hasta que el SAT publique los anexos técnicos oficiales (esquema XSD, catálogos actualizados y guía de llenado), seguimos operando bajo CFDI 4.0 con reglas de validación sustancialmente más estrictas.
Más allá de la discusión sobre nomenclaturas y versiones técnicas, lo verdaderamente relevante para los contribuyentes mexicanos son los cambios operacionales que ya están en vigor.
Entender estos cambios no es solo una cuestión de cumplimiento normativo; es esencial para la supervivencia empresarial en el nuevo entorno de fiscalización.
El cambio más trascendental es la incorporación de la materialidad como requisito técnico de timbrado4.
Esto significa que la autoridad fiscal puede verificar la existencia real de las operaciones antes, durante o después del proceso de emisión de comprobantes.
No basta con que el XML esté estructuralmente correcto; debe existir evidencia documental que respalde cada transacción facturada.
La carga probatoria se invierte: ahora es el emisor quien debe demostrar la realidad de la operación en caso de revisión.
El SAT ha sido explícito sobre qué tipo de documentación considera válida como respaldo:
Esta documentación no es opcional ni recomendable: es obligatoria.
Las empresas que no mantengan un archivo documental robusto están expuestas a procedimientos de verificación expeditos que pueden culminar en la cancelación de su certificado de sello digital en menos de un mes.
El SAT puede presentarse en domicilio fiscal sin previo aviso, fotografiar instalaciones, videograbar operaciones y solicitar que se le muestren transacciones en tiempo real.
Quizá el cambio más disruptivo para la operación cotidiana de las empresas mexicanas es la incorporación del artículo 49-Bis al CFF6.
Este artículo establece un procedimiento específico y acelerado mediante el cual el SAT puede verificar la autenticidad de los CFDI en tiempo real.
El procedimiento funciona así: cuando la autoridad fiscal presume que un contribuyente ha emitido comprobantes que no amparan operaciones reales, puede notificarlo y suspender de manera inmediata su capacidad para emitir nuevos CFDI.
Esta suspensión del certificado de sello digital (CSD) ocurre sin previo aviso y es efectiva desde el momento de la notificación7.
Conjuntamente con la notificación, el SAT realiza una visita domiciliaria al lugar donde supuestamente se realizan las operaciones.
Durante esta visita, los verificadores tienen facultades específicas que antes estaban reservadas para auditorías más formales:
Una vez concluida la visita, el contribuyente tiene únicamente 5 días hábiles para presentar las pruebas que demuestren la materialidad de las operaciones cuestionadas6.
Este plazo es extraordinariamente corto considerando la complejidad documental que puede implicar demostrar la realidad de múltiples transacciones comerciales.
El SAT cuenta con hasta 15 días adicionales para analizar las pruebas presentadas y la documentación obtenida durante la visita.
Al final del proceso, que no puede exceder de 24 días hábiles en total, la autoridad emite una resolución definitiva que se notifica vía Buzón Tributario7.
Si el contribuyente no logra desvirtuar la presunción de falsedad, las consecuencias son severas e inmediatas:
Otro cambio relevante que entra en vigor el 1 de abril de 2026 es la facultad del SAT para conectarse directamente con sistemas de plataformas digitales y acceder en línea a información sobre transacciones de operadores mexicanos8.
Esto afecta a plataformas como Netflix, Amazon, Uber, Airbnb y cualquier otro servicio digital que genere operaciones en territorio mexicano.
La autoridad podrá monitorear datos de vendedores, montos pagados, IVA trasladado, comisiones, retenciones e informes de operadores en tiempo real8.
Esta conectividad directa elimina la necesidad de requerimientos formales de información y permite una fiscalización prácticamente instantánea de operaciones digitales.
Aunque técnicamente seguimos operando bajo CFDI 4.0, la realidad operacional es que los requisitos de validación, documentación y fiscalización ya han cambiado radicalmente.
Cuando el SAT publique finalmente las especificaciones técnicas de lo que será el CFDI 5.0 México, es probable que muchos de estos requisitos de materialidad ya estén incorporados en la estructura misma del comprobante.
Los catálogos del SAT ya están siendo actualizados de manera continua. El 30 de enero de 2026 se publicaron 3,918 nuevos registros en el catálogo de aduanas9. El catálogo de tasas y cuotas actualizó su rango máximo a 72.1605% desde el 1 de enero9.
Estas actualizaciones son señales de que la infraestructura técnica está siendo preparada para soportar validaciones más complejas.
La estrategia del SAT, expresada en su Plan Maestro 2026, busca alcanzar una recaudación de 5.8 billones de pesos10.
Para lograr este objetivo, la autoridad no solo dependerá de nuevas versiones técnicas de comprobantes fiscales, sino de mecanismos de verificación más ágiles, invasivos y efectivos como los que ya están implementados.
Para las empresas mexicanas, especialmente las PyMEs que históricamente han tenido prácticas documentales menos rigurosas, adaptarse a este nuevo entorno no es opcional.
La diferencia entre cumplir y no cumplir ya no es una multa administrativa: es la posibilidad de perder la capacidad de facturar y, con ello, la viabilidad misma del negocio.
Más allá de esperar la llegada oficial del CFDI 5.0 México, el enfoque debe estar en fortalecer desde ahora los procesos de documentación, respaldo y validación de operaciones.
Las empresas que implementen controles internos robustos, mantengan archivos documentales completos y puedan demostrar la materialidad de cada una de sus operaciones no solo estarán preparadas para la siguiente versión técnica del CFDI, sino que estarán mejor protegidas ante el entorno de fiscalización acelerada que ya es una realidad en 2026.
Reforma al CFF 2026: El CFDI ya no basta si la operación no es real ↩ ↩2 ↩3
Principales cambios en la Resolución Miscelánea Fiscal 2026 ↩ ↩2
Comprobantes fiscales deben corresponder a operaciones reales o podrían ser considerados falsos ↩
Auditoría express del SAT 2026: Fechas límites y elementos de defensa ↩
SAT implementará una nueva visita domiciliaria a partir de este 2026 ↩
Artículo 49-Bis: Cancelación express de sellos digitales ↩ ↩2
SAT tendrá acceso en tiempo real a plataformas digitales para mayor vigilancia fiscal ↩ ↩2
Plan Maestro SAT 2026: Qué cambia para las empresas en México ↩
El SAT redujo el plazo de emisión del complemento de pagos de 10 a 5 días naturales en 2026. Descubre cómo cumplir sin multas.
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