Contador y programador • Publicado el 21 de agosto de 2025 • 6 mins de lectura
En el complejo mundo de las finanzas personales y empresariales en México, entender el cálculo del Impuesto sobre la Renta (ISR) es fundamental. Una de las distinciones más importantes para cualquier contribuyente, ya sea persona física o moral, es la diferencia entre ingresos gravados e ingresos exentos. Conocer qué tipo de ingresos están sujetos a impuestos y cuáles no, es clave para cumplir correctamente con las obligaciones fiscales y optimizar la planeación tributaria.
En este artículo, desglosaremos la definición y las características de ambos tipos de ingresos, proporcionando ejemplos claros y contextualizando la información según la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) y las disposiciones del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Nuestro objetivo es ofrecer una guía completa que te ayude a navegar el sistema fiscal mexicano con mayor confianza y claridad.
Que son los ingresos gravados
Los ingresos gravados son aquellos que, por disposición legal, están sujetos al pago del Impuesto sobre la Renta. Esto significa que sobre estas cantidades se debe aplicar la tasa correspondiente de ISR, ya sea a través de retenciones por parte de un empleador o mediante el cálculo en la declaración anual del contribuyente. La Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR) establece de manera detallada qué ingresos se consideran gravables.
Los ingresos gravados son la base sobre la cual se calcula tu carga fiscal. No entender qué ingresos son gravables puede llevar a omisiones en las declaraciones y, en consecuencia, a multas o recargos por parte del SAT.
Ejemplos de ingresos gravados comunes:
Salarios y Remuneraciones Laborales: El sueldo que percibes de tu trabajo, bonos de productividad, comisiones y la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU) son ejemplos de ingresos gravados. Aunque algunas de estas prestaciones pueden tener una porción exenta (como el aguinaldo), el excedente sí es gravable.
Ingresos por Arrendamiento: Si eres propietario de un inmueble y lo rentas, el dinero que recibes por este concepto se considera un ingreso gravado.
Intereses: Los rendimientos que obtienes de inversiones financieras, como cetes, bonos o incluso cuentas de ahorro con saldos elevados, están sujetos al ISR. Es importante destacar que el ISR se aplica sobre los “intereses reales”, es decir, después de descontar el efecto de la inflación.
Actividades Empresariales o Profesionales: Los ingresos que generas como persona física con actividad empresarial o por honorarios profesionales (por ejemplo, si eres consultor, freelancer o tienes un negocio) son completamente gravables. Si estos ingresos son ocasionales, consulta cómo se manejan los ingresos esporádicos.
Que son los ingresos exentos
Por otro lado, los ingresos exentos son aquellos que la ley ha liberado del pago de impuestos. Esto significa que, incluso si los percibes, no se suman a tu base gravable para el cálculo del ISR. La principal referencia para estos ingresos es el Artículo 93 de la LISR.
Es crucial no confundir un ingreso exento con uno no acumulable. Mientras que un ingreso exento no paga impuestos en absoluto, un ingreso no acumulable sí es gravable, pero bajo un tratamiento fiscal especial que evita que se sume al resto de tus ingresos para el cálculo anual. Un ejemplo común de esto son las indemnizaciones por separación.
Ejemplos de ingresos exentos comunes:
Aguinaldo y Prima Vacacional: Existe un límite legal para la exención del aguinaldo y la prima vacacional. La porción que no supere este límite no pagará ISR. Es una de las exenciones más conocidas y utilizadas.
Indemnizaciones y Viáticos: Las indemnizaciones por riesgos de trabajo o enfermedad, así como los viáticos que se entregan para cubrir gastos de hospedaje, alimentación o transporte (siempre que estén debidamente comprobados), son ingresos exentos.
Herencias y Legados: Los bienes y el dinero que recibes a través de una herencia o legado generalmente están exentos del ISR. Esta exención es una disposición legal que facilita la transferencia de patrimonio sin una carga fiscal adicional. Conoce más sobre las obligaciones fiscales en caso de fallecimiento.
Donativos: Los donativos entre cónyuges, así como aquellos de padres a hijos o viceversa, están exentos de impuestos. En el caso de donativos de otras personas, la exención aplica hasta un cierto límite.
Pensiones y Jubilaciones: Los ingresos que provienen de pensiones, jubilaciones o haberes de retiro están exentos de ISR hasta un límite establecido.
Diferencia clave: Gravados vs. Exentos
La principal diferencia radica en su tratamiento fiscal. Los ingresos gravados deben ser considerados para el cálculo de tu impuesto, lo que implica que aumentan tu base gravable. Cuanto mayor sea tu ingreso gravado, mayor será el ISR a pagar.
En contraste, los ingresos exentos no se consideran para este cálculo. Puedes recibirlos sin que ello afecte tu carga impositiva. Esta es una herramienta importante para la planificación fiscal, ya que permite a los contribuyentes aprovechar ciertos beneficios que la ley ofrece.
Esta información se actualizará constantemente por ejercicio fiscal.
Cómo afecta el cálculo del ISR
Para las personas físicas, el cálculo del ISR se realiza sumando todos los ingresos gravados que se acumulan durante el ejercicio fiscal (como salarios, ingresos por actividad empresarial, arrendamiento, etc.). A esta suma se le restan las deducciones autorizadas y personales para obtener la base gravable neta. Es sobre esta base que se aplica la tabla de tarifas del ISR para determinar el impuesto a pagar. Los ingresos exentos, por su parte, nunca entran en este cálculo.
Comprender esta distinción no solo te ayuda a cumplir con tus obligaciones, sino que también te empodera para tomar decisiones financieras más informadas. Por ejemplo, al evaluar una oferta de trabajo, no solo debes considerar el salario, sino también las prestaciones y si estas caen en la categoría de ingresos gravados e ingresos exentos. Esto puede tener un impacto significativo en tu ingreso neto disponible.
Conclusión
El conocimiento es poder, y en materia fiscal, es la clave para la tranquilidad y el éxito financiero. Entender la diferencia entre ingresos gravados e ingresos exentos es el primer paso para una gestión fiscal proactiva. Si bien la Ley del ISR puede ser compleja, familiarizarse con estos conceptos te permitirá optimizar tu situación fiscal, aprovechar las exenciones que la ley te ofrece y asegurar que tus declaraciones ante el SAT sean correctas y transparentes. Siempre es recomendable consultar a un contador o asesor fiscal para una orientación personalizada. Si eres asalariado y el SAT te ha contactado, revisa nuestra guía sobre los avisos del SAT para presentar declaración anual. Además, conocer los diferentes regímenes fiscales en México te ayudará a entender cómo se gravan los ingresos según tu actividad.
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